¡De Todo!
Cualquiera que sea tu combinación: Esposa, madre, hija, tía, hermana, amiga, vecina, jefa, empleada… lo más probable es que las exigencias continuas y acumulativas de la sociedad moderna te hayan a veces, llevado al borde de la Histeria.
I) MAS LIBRE
En el empeño por querer hacerlo todo y hacerlo muy bien, siempre dejamos algo en el camino llenándonos de frustración. Si cumplimos con todas las tareas en el trabajo, nos sentimos malas madres y esposas; y si dedicamos más tiempo al hogar y a la familia podríamos sentirnos ansiosas por lo que dejamos pendientes en el trabajo.
La liberación femenina nos concedió sí el voto y realización profesional, pero no ha podido despojarnos de nuestras responsabilidades como madres, esposas y como amas de casa. Solo nos ha aumentado la carga de trabajo llevándonos muchas veces a pelearnos más con nuestros maridos, novios, hijos, familia y amistades e incluso hemos dejado de lado cualidades femeninas dignas de rescatarse, tales como como la sensibilidad o la intuición. Nos hemos vuelto más feministas, no más femeninas.
II) MAS REAL
Sentimos que si no hacemos las cosas y cumplimos con todas esas tareas que nos hemos impuesto, el mundo se puede acabar y desplomarse todo sobre nosotras. Las que sí corremos el riesgo de acabarnos somos nosotras. El bienestar de los que nos rodean empieza por el bienestar de nosotras mismas; solo hay que recordar las medidas de seguridad en los aviones: Primero que nos obligan a ponernos la mascara de oxígeno a nosotras primero que a los niños. La razón es muy simple ELLOS NECESITAN QUE NOSOTRAS RESPIREMOS PRIMERO PARA PODER AYTUDARLOS
Pero ¿Qué nos roba la paz? ¿Cuáles son algunos de esos ladrones de la paz?
1.- LA COMPARACION
Como mujeres tendemos a compararnos, o competir entre nosotras, cuando lo hacemos nuestras motivaciones son siempre egoístas, no basadas en el amor .
La envidia, la rivalidad, solo nos conducirán a la amargura. Si con alguien hemos de compararnos es con Jesús para imitarlo.
Cuando nos sentimos intimidadas por algunas mujeres o superiores a otras, nos perdemos de algo que todas necesitamos con desesperación: Amigas
Otro ladrón:
2.- CERRAR EL CORAZON
La canción decía “Con la fuerza y el coraje de la sensibilidad” ¿Parece contradictorio, ah?
En nuestro afán de ser fuertes, de tener todo bajo control (aún nuestras emociones), reprimimos muchos sentimientos, reprimimos el llorar por que es “debilidad”. Sin embargo la sensibilidad es parte de la esencia femenina con la cual Dios nos creó.
Y no es que vamos a pasar llorando, pues es verdad que sí resta energías, pero el llorar no es un signo de debilidad.
Conferencia dictada por :
Dra. Irma E. Jain consejera de Mujeres.





