Ser agradecido con lo que se recibe, Ser generosa con lo que se da.

Si algo si aprendí desde pequeña fue la palabra mal agradecida, mi madrina quien es mi guía espiritual desde que nací, me decía constantemente que si había algo que no soportaba y que era lo peor que podría haber era una persona mal agradecida, en esos entonces me chocaba esa palabra sentía que me lo decía a mi porque ella hacia tanto por mí y yo no era una niña muy bien portada, en fin crecí con eso taladrando mi cabeza y era como un reto no ser así y lo aprendí,  algo de que no peco es de ser mal agradecida.

Ahora bien esta nota  trata de una de las palabras más bonitas que existen, “Gracias”  y no la simple palabra que repetimos por inercia sin sentirla ni detenernos a valorarla un poquito, considero que es el pilar fundamental de cualquier relación, dar las Gracias, hacerle saber  a la otra persona que apreciamos la atención que han tenido con nosotros, ya que debemos saber que no es obligación de nadie darnos o hacernos favores.

Debo confesar que el  AGRADECER es  objeto de observación para mí, ya que puedo ver lo díficil que es para las personas hacerlo, ya que muchos no estan acostumbrados a recibir y menos a dar, también siento algo de antipatía hacia las personas que creen que lo merecen todo y nunca agradecen ni corresponden a las atenciones dadas y peor aun exigen más, cómo dice el dicho “limosnero y con escopeta”  algo que es otra realidad es que son muy pocas las personas dadas a dar, a ser generosas y a hacer favores, por lo general las personas solemos ser muy egoísta, siempre pensando en nosotras mismas e incapaces de pensar en alguien más.

Para mí dar las gracias  es una  respuesta a un gesto de amabilidad, Agradecer no está muy lejos de su significado real: “Con placer”, “Con Agrado”, “Con Satisfacción” recibo lo que me das, lo aprecio y lo valoro porque pensaste en mí y me tomaste en cuenta, cuantos más lo hacen? Pregúntatelo la próxima vez que recibas algo de alguien que no es nada tuyo.

Pero lo realmente importante no es agradecer cuando estamos satisfechos con algo, también hay que saber agradecer en los momentos difíciles, porque cada prueba, cada situación y cada circunstancia negativa o menos favorable, es una etapa  que debemos superar con fuerza y sobre todo, aprendiendo de él, aunque duela, aunque sintamos que desfallecemos, aunque creamos que no vamos a poder con él agradezcamos a quien con nosotros está y tiene la paciencia de escucharnos, nos da su tiempo y su corazón para darnos  palabras de aliento.

 Y hablando de tiempo, sabes que es lo más importante y valioso que una persona nos puede dar y es lo que casi nadie está dispuesto a dar, contradictorio o no, es así, es más fácil, comprar cosas, regalar dinero, que regalar una hora de tu tiempo para ayudar o sólo estar con la otra persona para lo que sea que necesite, así sea sólo la compañía en silencio, en lo personal evito a toda costa molestar a alguien con favores o cosas que hagan que la otra persona se sienta incomoda o que tenga que salirse de su camino, porque  me parece  escuchar con voz irritante NO,  o una cara de porque me molestas con eso? 

Es por eso que aprecio tanto un gesto amable de alguien que jamás esperé,  valoro tanto los detalles y me siento en el compromiso de corresponder a la atención recibida, sobre todo porque estamos tan acostumbrados a las personas  apáticas que nos rodean, incapaces de tener atenciones con alguien más,  almenos que sea con la pareja en turno.

 A manera de concluir sólo puedo decir que no hay nada más gratificante que dar y agradecer por lo que recibimos día a día, ser agradecidos con la vida, por tenerla, por la salud, por tener a nuestros seres queridos, y por tantas otras cosas simples pero que hacen de nuestras vidas más gratificantes y llevaderas, Hay que agradecer, de verdad, con el corazón.

Te invito a practicar la próxima vez que des las gracias piensa en el porqué las das, siente el deseo de agradecer, dar las gracias es algo que viene de adentro, algo importante y especial que aunque la otra persona que tuvo el gesto no espera nada a cambio, le agradará mucho saber cuánto aprecias su detalle OJO se congruente con lo que dices y con lo que haces, YA QUE LAS PALABRAS SIN ACCÓN  NO DICEN NADA.

  STEPHANY SINCLAIR


web manager

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