Pensemos por un momento que puede esperar del futuro una mujer que vive sin ilusiones, sin metas, que balance podrá hacer al final de su vida?
Las metas muchas veces las fijamos dependiendo de nuestros objetivos del momento, estas pueden ser a corto, mediano o largo plazo.
Las Metas pueden ser cualquier cosa que deseamos lograr, desde bajar unas libras de más, conseguir una pareja estable, obtener un buen empleo o hacer una carrera universitaria, ser mejor persona etc.
Para que esto deje de ser simples deseos y se transformen en metas tienen que ser mas precisos, debemos fijarnos objetivos específicos y hacer un plan de acción para lograr cada uno de ellos.
Tener metas es tener razones para vivir, propósitos para luchar y triunfos que conquistar.
Establezcamos metas en función de nuestras propias necesidades, de nuestro interés especifico, del ambiente en que nos desenvolvemos, tenemos que combinar razonablemente nuestras metas espirituales, humanas y materiales de forma que abarquen muchos fines, pues subestimar algunos de estos nos llevaría a una vida vacía e incompleta.
Haz un plan de acción; Sin acción nada pasa, tienes que ponerte en movimiento y es mejor hacerlo con un plan. El plan tiene que incluir fechas, una evaluación, por ejemplo cada cierto tiempo, revisaras las metas escritas y evaluaras tu progreso, si le pones fecha a esta te estarás poniendo presión a ti misma para alcanzarlas.
Las Metas pueden cambiar y está bien, fíjate nuevas, si no logras bajar de peso en el tiempo que te pusiste, extiende la fecha y sigue intentando, si mantienes tus metas actualizadas con tu realidad tienes más posibilidades de tener éxito.
Entonces si queremos triunfar, vamos a plantearnos en serio nuestra vida ya que se vive solo una vez.
Stephany Sinclair




