Dios nos puso en cuerpo de mujer, pero muchas han confundido el propósito por el cual El nos formó. Nos han dado muchos nombres, “mamas”, “tetas”, “bubys”, “senos”, “pechos”, y otros más. Para algunas somos objetos sensuales, pues para satisfacer su vanidad y el deseo de los hombres, nos dejan prácticamente al descubierto sin dejar nada a la imaginación.
Otras somos violadas en nuestra intimidad, ya que traspasando todos los limites de la naturaleza, nos cambian de tamaño de talla 32b” a 40c” convirtiéndonos en arma sexual y exponiéndonos a enfermedades con objetos extraños dentro de nosotras.
Hoy queremos llamar tu atención. Queremos mi hermana y yo pedirte, que nos prestes atención. Has un alto en tu diario vivir y examínanos. Tú puedes hacerlo con tus manos. Hay mucha información en las revistas y en la televisión sobre el auto examen de mamas.
Desde que Dios creó a la mujer, hemos desempeñado el papel más hermoso, hemos Alimentado a todas las generaciones de todos los siglos de manera gratuita, aun a costa de perder nuestro atractivo por causa de la fuerza de gravedad, lo más Importante para nosotras era y es cumplir con nuestro sublime deber.
Hoy por hoy estamos siendo atacadas por un terrible enemigo llamado Cáncer que puede acabar con nosotras y con tu vida. Mi hermana y yo, queremos seguir siendo parte de tu cuerpo. No permitas que ese monstruo nos separe, ¡ayúdanos a vivir! Usa tus manos, recorre con tus dedos todo nuestro ser, ¡busca, explora, examina! ¡Por favor!, no olvides que tu vida depende de ti misma. Dios nos puso en tu cuerpo al formarte, nacimos y crecimos contigo. Así queremos seguir hasta que Él lo decida.
Unidas venceremos:
Por: Reina de Iglesias




